viernes, 18 de junio de 2010

Cap.39 Perdida

Intente recordar el camino, seguí algunas flechas que había por el lugar señalando que cosa quedaba por acá y que cosa quedaba por allá... No supe en realidad en que momento fue.. No supe en que momento deje de ver flechas y de seguir pasos marcados en el barro... Pero de un momento a otro sentí que las cosas no andaban del todo bien... Y que me había perdido.


Rayos Steph, estas de verdad mal, tu primer día por aquí y ya estas perdida excelente. 
Recordé que esto por aquí era enorme el campamento estaba situado en realidad en el bosque y era bastante fácil perderme aunque recordé que el campamento estaba rodeado con algunos limites con muros que indicaban limites, así que no podía estar tan perdida después de todo. 


Mire a mi alrededor y no ninguno de ellos. Tratando de recordar por donde había venido me di la vuelta y volví viendo mis huellas en el barro... Que de pronto se mezclaron con mas huellas que parecieron simplemente de la nada.. 
Sentí una ráfaga de aire pasarme detrás de la espalda a pasar de que el sol el día de hoy estaba impotente sobre el cielo y el calor estaba realmente presente. Como era posible esa ráfaga de viento? 


Mire al suelo de nuevo y donde antes habían muchas huellas ahora vi un montón de barro revuelto. 


¿Que rayos estaba pasando? 
¿Acaso alguien se quería burlar de mi con alguna especie de truco de campamento? 
Sentí ahora que alguien estaba justo detrás de mi respirando a centímetros de mis orejas donde pudiera escuchar claramente cada respiración. 


Comenzaba a sentirme aterrada, mi corazón comenzó a hiperventilar y sentía que me costaba tragar. Ahorre el valor suficiente y me di la vuelta para encarar a la persona que estaba jugando conmigo.
Pero cuando me voltee no había nadie. 


- Basta, no se quien eres, no se que quieres de mi, pero basta, es suficiente. 


No hubo respuesta. Y Mire de nuevo al piso para intentar ver las pisadas anteriores y guiarme para conseguir a algún supervisor que me ayudara a encontrar el establo. 
Pero esta ves habían muchas huellas de zapatos impresas en el barro.. En todas direcciones...


Comencé a sollozar pues la frustración se apodero de mi. 
Metí las manos en mis bolsillos para buscar mi celular, pero luego de encontrarlos vacíos recordé que lo había dejado guardado en la cómoda de mi cabaña. 
Pensé en que hacer pero me sentía acorralada y tan confundida, sabia que había alguien por allí jugando una mala broma que me estaba haciendo desesperar. 


Cristopher.


Si eso era, yo lo necesitaba a el, quizá si le gritaba, en algún lugar del mundo el sabría que yo estaba en problemas y vendría a por mi. 
En ese momento las cosas que pusieron aun peor. 


Sentí que alguien jalo un mechón de mi cabello, y luego alguien mas me aflojo la coleta que llevaba. 


-BASTA, ME OYEN? BASTA DE JUEGOS NO ES DIVERTIDO DÉJENME! AYUDA! 


Steph que sucede contigo, sera que la mente estará jugando conmigo? Cristopher estaba en España, el me protegía pero no era una super héroe. El no estaba, y yo estaba perdida en algún extraño lugar del campamento siendo perseguida por alguna persona que quizá quería hacerme daño, estaba en aprietos, por mi cuenta. 
Me detuve y respire profundamente.


Quizá tan solo eran nervios, quizá todo estaba bien y solo había imaginado esas cosas. 


- En que piensas niña linda?


Una voz, una voz masculina, cerca muy cerca había alguien, ya era hora, un supervisor debió haber escuchado mis gritos y vino a por mi, gracias gracias, pensaba en mi mente. 


Cuando me voltee para ver a mi supervisor me encontré sola. Rodeada de arboles, arbustos, barro, rocas, trozos de madera regados... Plantas, flores... Ningún supervisor estaba por allí. 


De nuevo los nudos subieron a mi garganta y sentí el palpitar de mi corazón frenético casi a punto de salirse de mi pecho.
Tenia miedo y mucho.
Estaba allí paralizada sin saber que hacer,


Una palabra paso por mi mente seguida de una imagen.


Vampiro.
Y unos colmillos goteando sangre pasaron justo delante de mis ojos. 


- No 


No, no y no esto no podía estar pasando, No a mi. Como era posible que hubiera un...
Vampiro... Por .. Aquí..


Intente hacer caso omiso, y me enjugue los ojos llenos de lagrimas que no habían sido derramadas. 
Si intentaba parecer calmada mi corazón me delataba. 


- Prometo no molestarte por ahora, pero estas realmente apetitosa - sentí una caricia en mi nuca que me puso la piel de punta- cuídate no querrás andar sola por los alrededores, camina veinte pasos a la derecha encontraras tu curso... Ten cuidado... Steph... 


Otra ráfaga de viento aun mas fuerte, y al fin desde que me había sentido perdida me sentí completamente relajada y no observada. 
Caí de rodillas en el barro y esta vez comencé a llorar en serio.
Aquello había sido un vampiro, uno que había dicho que yo era apetitosa, uno que me había dicho que tuviese cuidado y que por alguna extraña razón no me había matado. 


Como rayos sabia mi nombre? Y porque yo? Porque no Roxane? O Leslie? O cualquier otro chico o chica de tantos que habían cerca? Porque yo? 


No quise pensar mas en el asunto. Y pronto escuche que alguien se acercaba.
Cerré mis ojos con fuerza.
Listo me dije, volvió para terminar lo que comenzó esto ha sido todo, me matara, No podre despedirme de papa, ni de mama, Ni de Joshua, Ni de Cristopher. 


Recordando todo esto mi llanto aumento, mientras esperaba sentir los fríos colmillos clavándose en mi yugular succionando mi sangre poco a poco.
Oh Cristopher, como lo siento, se que prometí tener cuidado, lo se, y fui una tonta, lo siento, y discúlpame. 


- Chica? 


- Hazlo ya, - dije con los ojos cerrados con fuerza y aun llorando- Apresúrate hazlo rápido, no quiero sentir dolor. 


- Chica? Te encuentras bien? Escuche tu llanto y me he preocupado ¿estas herida?


Note que la voz era distinta, no era macabra y fría como aquella del vampiro, entonces me quite mas manos del rostro y vi quien estaba junto a mi. 


- H..h..h..hola..


Arrodillado junto a mi y con una mano en mi hombro estaba un hermoso chico con mirada preocupada. 
Era de piel bronceada, cabello castaño oscuro medio largo, y ojos castaños muy oscuros casi negros. Tenia una mirada profunda que desde que me fije en ella sentí que me atrapaba. 


- ¿Te encuentras bien? ¿Estas herida? ¿Porque lloras? 


No sabia quien era el, pero era una persona, y significaba salvación para mi. 
Sin pensar realmente lo que hacia me lance a sus brazos y lo abrace fuertemente. 


- Gracias gracias gracias gracias gracias... 


- Wow, oye, oye, que pasa? 


Me separe de el con cuidado dándome cuenta de lo imprudente que había sido. 


- Lo siento, - me seque las lagrimas con el dorso de las manos pues las palmas estaban llenas de barro- estaba tan asustada, y llegaste tu muchas gracias por venir me has salvado. 


- Salvado? Miedo? Te ha pasado algo malo chica? 


- Pues no lo se la verdad 


No podía decirle de los vampiros, usaría la excusa aunque era verdad, de que me había perdido. 


- Estas bien?


- Si, estoy bien, solo me perdí y me puse muy nerviosa, no sabia que hacer, lo siento es la primera ves que vengo sola a un campamento. 


Quizá el era un experto y ahora me sentía tan avergonzada. 
El rió, y su sonrisa me deslumbro. 


- Ya veo, del resto no estas herida?


- Para nada. 


- Oh en ese caso, a donde te dirigías? Soy Instructor de Equitación y todo eso, y no te preocupes chica a todos puede pasarnos alguna ves, tienes suerte por allí - dijo señalando un poco mas allá al fondo de donde estábamos - no hay limites bosque adentro, te hubieras perdido de veras. 


Tenia suerte, vaya que si, menos mal y no había comenzado a caminar mas. Escuche que me llamaba chica y me disgusto. 


- Steph, me llamo Steph. 


Equitación? Instructor? Justo lo que buscaba, ahora que estaba mas calmada, no quería estar sola por nada del mundo, y decidí seguir con el curso de ir a cabalgar. Y si el era un instructor en mejores manos no podía estar. 


- Oh bueno Steph, veo que estas mas calmada estas bien ahora?


- Si, muchas gracias.


Cualquier otra persona en mi lugar ahora estaría abalanzada en brazos de este chico llorando y llorando y diciendo lo aterrada que estaba por haber estado a punto de morir. Pero por alguna extraña razón que no sabia identificar el me hacia sentir segura, protegida, el me hacia sentir, bien, tranquila. Y Ni su nombre sabia.


- Soy Vicenzo, puedes decirme enzo.  


El por otra extraña razón que tampoco supe identificar se me quedo mirando fijamente, como embobado, y vi en sus ojos un brillo extraño que nunca antes había visto. 


Cristopher. 


El nombre vino a mi mente. Y deje de mirarle de esa manera. 


- Enzo, no se como agradecerte por haber venido, muchas gracias.


- No hay de que Steph, - el también parecía haber salido del trance en el que nos habíamos encontrado hace poco- A donde ibas creo que podría llevarte ya que al parecer eres nueva. 


- Si, soy nueva, y me dirigía precisamente a clases de equitación, pero no sabia donde quedaba y me puse a explorar y ya ves lo que me ha pasado. 


El se levanto y se sacudió el barro seco de las rodillas, me tendió una mano, primero sacudí el barro de mis manos ahora seco, y tome la suya para levantarme. 
Al Tomar su mano, sentí algo tan reconfortante, y un escalofrió extrañamente agradable paso por mi espalda. 
Su mano era suave. Muy suave. 


- Gracias. 


- No hay de que, seguro ibas a clases de Equitación?


- Claro 


- Y aun quieres hacerlo o quieres volver a tu...


- No, no para nada... Yo.. Yo quiero ir..


- Oh bueno entonces vamos, creo que podría ser tu instructor. 


- Creo que es genial. 


- Sígueme.


Comenzamos a caminar en silencio, lo cual me frustro un poco porque su voz era tan linda, y yo, yo quería escucharla. 


- Hace cuanto eres instructor por aquí?


- Un año. 


- Es poco.


- Si contando que este campamento solo se da dos veces al año. 


- Oh ya veo. 


- Que edad tienes ?


- 16 y tu?


- 19. 


- Genial. 


Poco después de eso llegamos a un establo. 
Allí estaban  10 caballos, todos muy hermosos. 


- Son Quince, deben estar dando clases por aquí cerca, faltan cinco. 


Fui a ver los caballos, mientras el Enzo buscaba no se que cosas.


- Ve uno que te guste buscare el equipo. 


- Esta bien. 


Mientras iba viendo, recapacite, y volví a ponerme nerviosa, Vampiro, un vampiro había estado muy cerca de mi y había querido matarme, eso me llevo a pensar que quizá algo había salido mal con Cris, mas tarde, tendría que llamarle y contarle, No pensándolo bien, no podía contarle, era de locos, vendría a buscarme, yo no quería irme, al menos no aun, no me sentía en suficiente peligro como para ello. 


Olvídalo por un momento, ya en la noche habrá bastante tiempo para pensar en toda esta locura, por ahora debo preocuparme por ser humana, ser humana, y olvidarme por unas horas de que realmente puedo estar rodeada de cosas sobrenaturales malignas que solo piensan en sangre y muerte.


Justo cuando pensaba en eso, me di cuenta de que estaba viendo fijamente a un hermoso caballo negro azabache, hermoso, con ojos furiosos, a simple vista parecía indomable, peligroso, pero, por algo estaría allí. Quería ese, Quería montar ese. 


- Hermoso no crees?


- Si mucho, quiero este. 


- Estas segura?


- Si porque?


- Este es un duro, no muchos logran montarlo. 


- Podría intentarlo al menos?


- Tu veras. En aquel cubo hay terrones de azúcar, busca dos. 


Me señalo un cubo blanco, fui hasta el y tome dos terrones de azúcar. 


Saco al caballo, y comenzó a acariciarlo suavemente. 


- Como se llama?


- Fortachon 


- Fortachon? - Reí- No es un nombre tonto para un caballo como este?


- Para nada. 


Lo preparo para ser montado. 


- Esto es lo que harás, lo acariciaras suavemente, y te vas a presentar, el tiene que conocerte, luego poco a poco le darás el terrón si? Yo te ayudare con el primero el segundo lo haces sola. 


- Esta bien. 


Tomo mi mano, y por dentro en el estomago sentí como mariposas. 


¿Porque rayos?


Comenzó a pasarla por Fortachon suavemente y este al principio relincho pero luego se quedo tranquilo. 


- Tranquilo - decía el con voz tierna-. 


Juntos le dimos el terrón de azúcar y Fortachon parecía contento con ello.  


- Fabuloso, ahora es tu turno. 


Puse mi mano en su lomo, con mucho cuidado, y lo acaricie suavemente hasta llegar a su cabeza, y poner mi mano con el terrón ante el, me tomo por sorpresa cuando se inclino contra mi y luego ponía su cabeza por mi hombro en gesto de gratitud supuse, tomo el terrón y relincho. 


- Imposible...


- Que?


- Lo has logrado a la primera.


- Que cosa?


- Que el confié en ti. Me ha tomado un mes, un mes entero. Y a ti solo un día, ni eso... tan solo minutos... Eres genial chica. 

Repetí lo mismo unas cinco veces mas. 




-Me llamo Steph  - le recordé-. 


- Lo se, lo siento, bueno, es todo por hoy, necesito si estas dispuesta a venir mañana ver si te deja montarle. 


- Es todo por hoy?


- Es la primera parte! No creas que es tan fácil para todos.


- Ya veo. 


- Bueno anda a hacer mas cosas por allí, espero, espero verte pronto, no te vayas a perder por allí si? Las cabañas están a la izquierda a unos cincuenta pasos esta bien? 


- Seguro lo tendré en cuenta, muchas gracias, por, por haberme salvado y por haberme ayudado con Fortachon. 


- No hay de que. 


- Entonces te veré luego? 


- Tenlo por seguro. 


- Hasta pronto Enzo. 


- Hasta pronto Steph. 


---------------------------------------------------------------------------------------------


Muuuuy tarde... Pero Steph cumple :D


Aqui esta el segundo capi que prometi...
Quiza les parezca raro no lo se... A mi me parece genial la primera parte.. Y pues pasaran tantas  cosas! 


:D 


En fin espero que les guste!
Estoy cansada
Baah
es la 1:04 am [:


Y mi espalda muere...


So... A dormir..


Dulces sueños a todas aunque lo mas posible es que ya esten dormidas haha


las quieree


Steph :D 



1 comentario:

  1. es una historia q escrbi xfa comentenla y opinen se lo agradeceria muchoo!
    http://daniellayyo.blogspot.com/2010/06/capitulo-1nuevo-hogar.html

    ResponderEliminar