lunes, 7 de marzo de 2011

Bloody Passion: Cap 2 - La costa

Era un hermoso muelle de una extraña madera  blanquecina, pero lo mas asombroso de todo era como se veía el mar, negro, calmado y sin olas y la luna llena, en medio de la noche azul oscura un hermoso adorno que hacia que el lugar se viera simplemente perfecto.

- Esto es tan hermoso, ¿Como supiste?

- Pues, siempre hay que tener varias cartas bajo la manga mi amada, no creas que si no tienes ganas de cenar te devolveré a tu casa, es tu graduación, algo bueno o diferente debíamos hacer ¿No lo crees?

- ¿Y si no fuese mi graduación?

- Igual hubiéramos salido, ¿Que pasa? - Dijo mientras tomaba mi mano y caminaba conmigo hacia donde terminaba el muelle y el mar profundo- ¿Que no te he dicho todo lo que amo estar contigo?

- Eso no necesitas decirlo, cuando observo tu mirada, se que hablas con la mayor sinceridad del mundo.

- Lo se, igual me sucede al verte, ven, vamos a sentarnos.

Nos sentamos y me recosté en su hombro.

- ¿ Ves lo hermosa que es la luna?

- Oh si, es hermosa.

- No se si ya lo había dicho pero para mi, ver una noche de luna llena es simplemente perfecto, es tan iluminada, tan hermosa, en mi familia, existe una creencia, dicen, que si en la luna encuentras la forma de un oso, y tu pareja también lo hace, significa que hay una conexión muy fuerte, amor verdadero, como quieras llamarle... Mira la luna, ¿Que ves en ella?

Intente encontrar la figura del oso en la luna, pero solo veía una mancha extraña e irregular que no se me parecía en nada a un oso, temía decirle que no lo veía, ¿Y si se decepcionaba por eso? Tampoco quería mentirle diciendo que veía la figura cuando no era así, Aunque no creía que necesitáramos de la figura de un oso en la luna para dejar en claro que nuestro amor era único, hermoso y sin limites.

- Conozco tus expresiones faciales como si fueran mías, se que no puedes ver el oso, pero esta bien linda, no pasa nada, no es necesario un oso en la luna que confirme que todo nuestro amor es verdadero, solo es una vieja creencia.

- No, Cris, allí debe de estar lo se, es solo que, mi vista ya sabes no es muy buena.

- No te preocupes - dijo mientras entrelazaba con dulzura nuestras manos y daba un tierno beso en mi frente- te amo, felicitaciones, ahora eres toda una chica grande.

- Lo se, me hace sentir bien.

- Se que es así, mira que hermoso el paisaje, te dedico esta noche Steph, esta y cada una de las noches de mi infinita vida, cada luna llena, cada gota de rocio, y cada cosa hermosa que vean esos ojos de cielo tuyos.

Me ruborice como era de esperarlo, y lo único que me quedo por hacer fue buscar su labios para dar un tierno beso de agradecimiento a sus palabras.
Pero hizo algo completamente inesperado, paso una mano por detrás de mi espalda aferrándose a mi para luego irme bajando lentamente hasta yo quedar completamente acostada en el muelle, se puso a mi lado y continuo con el beso que había comenzado. Y sentí las llamas recorrer mi piel.

Cristopher había aprendido a no pedir disculpa cuando sucedían "incidentes" como este, besos no precisamente pequeños, cuando sentía que era demasiado simplemente paraba de una manera tierna y luego decía algo romántico.
Pero esta ves era distinto, su beso era ardiente y apasionado, sus manos acariciaban la piel de mis brazos suavemente. Después de varios minutos decidió que había sido mucho para el. Se separo de mi con pequeños besos para luego quedarse de costado para observarme, mientras yo suspiraba y me tapaba el rostro con las manos como si eso pudiera servir para quitar mi ruborizado de manera instantánea.

- No tapes tu rostro, eres hermosa, me encanta observarte.

Me puse de costado para también mirarle fijamente.

- Este lugar es hermoso, me gustaría venir algún día para ver el amanecer.

- No lo dudes, lo haremos, una y todas las veces que desees, Steph... ¿Que seria de mi, si no te hubiera conocido?

Pensé en ello, en silencio mientas veía las estrellas y esperaba que mi ruborizado cesara, ¿Que hubiera sido de el, y de mi, si no nos hubiéramos conocido jamas? ¿Seria el un vampiro y tendría yo algún otro novio? ¿ Tendría el otro amor, y su padre seguiría con vida? ¿ Viviría yo aun en el pueblo y el en España? Quizá todo lo que nos había pasado tenia un motivo, y ese motivo era encontrarlos el uno al otro... y Reconocernos como la mitad del otro, como debía ser.

- La verdad no lo se, pero estoy segura de que no estaría aqui, en medio de esta hermosa noche de luna llena, con la persona a quien mas amo en el mundo. - Diciendo esto me gire para quedar frente a el-

- Tu eres para mi

- Lo mismo digo, gracias.

- Gracias a ti, por existir, por estar en mi vida, por todo.

- Te amo Cristopher.

- Te amo mucho mas Steph

Y diciendo esto ultimo se acerco para pegar durante un segundo sus labios con los míos, Cristopher sonrió enseñando sus afilados colmillos, ya no sentía temor ante ello pero justo en ese instante una duda apareció en mi mente, ¿ Seguiría el anhelando mi sangre tanto como al principio? Me incorpore rápidamente y el noto que algo pasaba conmigo.

-¿pasa algo?

- Cris, tengo una duda, quisiera saber que sientes con respecto a mi sangre, quiero decir, se que es lo que mas anhelas pero, ¿Aun es asi? o acaso ¿Ya lo superaste o algo parecido?

Se quedo pensativo, cerro sus ojos y respiro profundamente acercandose a mi cuello con lentitud.

- Tu sangre... es... mi mayor anhelo, es cierto - dijo mientras recorría mi cuello suavemente con la punta de su nariz- pero es a ti a quien amo mas que a nada, y  no soy capaz de verte como alimento aunque tu sangre muchas veces se vuelve muy irresistible, tanto que desearía, que no fueras tu quien huele tan excelente.


Quería que los latidos de mi corazón pasaran desapercibidos, como si eso ayudara a calmar su anhelo por mi , aunque lo único que lograba era que se volvieran frenéticos conforme su aliento estaba tan cerca de mi, no le temía, pero cuando hablaba de esa manera sobre Mi sangre por poco creía realmente que era una criatura peligrosa, pero eso era muy en el fondo de mi mente, yo confiaba en el.

- De veras, tu eres mi perdición, pero acepto el reto, prefiero amarte, tenerte, saber que todo esto es correspondido, a disfrutar de tu sangre por breves minutos y que al terminar quede con tan solo el recuerdo de el sabor, algo que seguro cacera de importancia con el tiempo, en cambio esto - dijo mirándome, tomando mi mano derecha y entrelazándola con la suya volviéndola una- esto no lo olvidare en el resto de mi existencia, esto jamas dejara de ser lo mas importante... Para mi.

- Entonces aun la anhelas pero ¿Sigues negandote a eso?

- Digamos que querer sangre es mi naturaleza, pero contigo, puedo controlarme Demasiado bien, ya sabes cuando esto de los sentimientos esta de por medio, las cosas son completamente distintas, yo te amo.

Un escalofrió me recorrió todo el cuerpo desde la punta de los dedos de los pies hasta la cabeza cuando termino de pronunciar todo aquello, el amor que Cristopher me tenia era algo completamente seguro, nadie en el mundo podía cuestionarlo o negarlo, era tan puro y sincero, tan notable a la simple vista, tan perfecto. 
Como el.

- ¿En que piensas?

- En lo afortunada que soy de tenerte

- Lo mismo digo.

Mire el cielo negro, estrellado, y recordé que debía ser tarde, el tiempo junto a el pasaba volando, no me sorprendería para nada que ya fuese de madrugada. Lo ideal era estar a las 12 en casa, justo a tiempo, para que papa no desconfiara de nosotros.

- Cristopher, ¿Que hora es?

- Déjame ver.. Oh bueno, son las once y media creo que deberíamos volver.

- Eso creo, pero, ¿Y mi vestido? ¿No crees que sera sospechoso que me haya ido sin vestido y regrese sin el?

- Esta el auto.. Puedes ir a cambiarte esta abierto.

- Esta bien espera un momento.

Me levante rapidamente y me fui hasta su auto, no tarde mucho en ponerme el hermoso vestido color escarlata, ¿que mas hacia falta? para mi todo estaba bien.
Volvi al muelle y el estaba de pie, observando la luna casi con admiracion, me pregunte que se pasaria por su mente, estaba segura de que el podia escucharme y sabia perfectamente que yo estaba alli, pero no me importo y lo abrace fuertemente 

- ¿En que piensas?

- En lo linda que es esta noche, - se volteo para abrazarme de frente - pero por supuesto estando tu aqui con ese magnifico vestido que va tan bien con tu piel, no podemos hacer comparaciones de belleza, el resultado es obvio.

No pude evitar el sonrojarme, que perfecto era Cristopher.

- Gracias

- ¿Nos vamos? ¿Segura no quieres nada de comer?

- Estoy estupendamente, deberiamos irnos ya sabes antes que papa sufra de angustia, por cierto, ¿Te quedaras esta noche?

- Si eso quieres asi sera.

- No te lo cuestiones, sabes que amo estar contigo.

- Entonces asi sera.

Subimos a su auto, y aspire todo lo que pude de ese olor a agua salada y  viento seco y caliente para recordar lo maravillosa que habia sido la noche de mi graduacion.

Puso musica de mozart mientras ibamos a casa, y no pude evitar cerrar los ojos y sumergirme en el sonido quedando dormida, momentos mas tarde senti su fria piel susurrandome al oido

- Cariño, despierta hermosa, ya llegamos.

- ¿Me quede dormida? Lo siento, supongo que esa musica tuya no ayuda mucho.

- Oh no, tranquila no te preocupes solo fueron unos minutos, son las doce menos diez.. estamos a tiempo.

- Me alegra saber eso, vamos.

En menos de dos segundos lo tenia frente, abriendome la puerta y ayudandome a sali del auto, como si fuera una accion dificil para mi, no me enojaba que hiciera esas cosas, era simple caballerosidad.
Me fije en la entrada de mi casa, las luces de la sala como era de esperarse estaban encendidas. Subimos lentamente las escaleras y nos detuvimos en la puerta y le di otro gran abrazo fingiendo una despedida.

-Entonces, ¿A donde me llevaste a comer?

- Al mejor restaurant de la cuidad el que esta casi a los limites.

- Buena idea. ¿Te vere mas tarde?

- Por supuesto.

Toque la puerta de manera suave, y papa se apresuro a abrir.
Una pequeña conversacion, luego cristopher "se fue" y hable con papa inventando detalles de lo maravillosa que habia sido la cena.

Me di un largo baño caliente, Fui hasta mi cuarto y me meti en la calentita cama que esperaba a por mi.
Cuando casi estaba por dormir, senti que alguien se metio a mi cama, alguien con la piel gelida y me acariciaba el cabello con suavidad, estaba tan al borde de la inconsciencia que apenas fui capaz de responder a ello.

- Gracias... Fue.. La mejor noche de graduacion... que alguien haya podido tener jamas.

- No hay de que te mereces eso y mucho mas, ahora duerme se que estas cansada, ya mañana sera otro dia.

- Te amo

- Tanto como yo a ti.

Siguio acariciando mi piel suavemente, y mi cabello mientras yo sentia que me encogia ante la realidad y entraba en mi negrura calida. Era cierto, era la mejor graduacion del mundo.

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Dicen que la espera tiene su recompensa y se que me tardo mucho ahora para publicar pero aqui esta el segundo capi.. no se pero a mi me gusta mucho siento que hay tanto romanticismo en el $:

Espero que les guste, y espero hacer el tercero con rapidez

Gracias por leer!

(: Steph.