martes, 7 de junio de 2011

Bloody Passion: Cap 5 Jeremiah Y Aisha.

Observe el mensaje de Cristopher que decía que en diez minutos exactos estaría fuera esperando por mi.
Entre a casa para darme un vistazo rápido, ponerme un poco de perfume y salir a verle.

Pasados
 exactamente diez minutos me asome por la ventana y allí estaba apoyado sobre su motocicleta vistiendo con una chaqueta de cuero negro realmente llamativa.

- ¿Nos vamos linda?

- Te extrañe Cristopher.

- No mas que yo a ti créeme, ahora sube, tenemos el resto de la tarde para hablar.

Me aferre a el como cada ves que viajábamos en motocicleta y disfrute del aire, la casa de Jeremiah no estaba muy lejos. Al llegar me sentí ansiosa, tenia tantas ganas de conocer el interior de su hogar, debía ser como cualquier otro y quizás no tenia nada extraordinario pero para mi seguía siendo un misterio.

- Hemos aquí.

Me bajo de la moto y me dio un gran abrazo seguido de un tierno beso en los labios, lo había extrañado un montón.

- Te extrañe.

- Lo se, también te extrañe un montón, pero ahora estamos juntos y eso es lo importante.

- Cierto, ¿Entramos? Ya quiero que comiences a contarme historias.

Escuche su risa.

- Vale esta bien, pero no creo que te sorprendas tanto es una casa común y corriente solo que hay alguna que otra cosa que llama la atención.

- No me importa sigue siendo intrigante para mi.

Observe por unos segundos la fachada de casa, el techo tenia tejas de color marrón oscuro, ventanas de madera brillante, frente a la casita había una pequeña fuente que tenia en todo su centro una pequeña figura de mármol de una mujer realmente esbelta y desnuda con cabello que llegaba hasta su espalda baja. El color de la casa era de un verde oscuro muy llamativo y había arbustos al rededor de la puerta que era de madera y en forma de arco.
Cristopher saco una llave grande y hermosa, para nada común, en la parte superior era redonda con curvas, detalles y parecía ser de bronce luego era larga y delgada, el final (la parte que era introducida por la ranura de la puerta) era de forma rectangular y tenia grabado dos asteriscos que sobresalían. Era impresionante.

- Veo que te gusta la llave.

- Si es preciosa, ¿Puedo abrir la puerta?

- ¿Por que no? Inténtalo.

Antes de introducir la llave por la ranura note que habia una pequeña placa de bronce al lado de la puerta que decía


"Soggiormo dei figli della notte"

- Cristopher, ¿Que significa eso?

- Es italiano y significa, morada de hijos de la noche ya que iaun las leyendas dicen que somos hijos de la noche seres que duermen en el día y viven de la noche, lo cual ahora sabes que no es así, son solo mentiras para hacernos mas tenebrosos, pero sin duda es algo bueno para recordarnos lo que somos.

Procedí a tomar la llave la cual no era nada ligera y tampoco tenia aspecto de serlo y la introduje con cuidado en su lugar, tal y como me indico Cristopher gire hacia la derecha dos veces y una ves la incline hacia arriba, sonaba extraño pero fabuloso a la ves, luego de hacer aquello la puerta comenzó a abrirse lentamente y me llego un aroma de distintas cosas que no lograba identificar pero que era fabuloso.
Estaba un poco oscuro y me apeno dar el primer paso de modo que le mire.

- Vamos entra.

- Tu primero.

- ¿No me dirás que tienes pena o si Steph?

- No es exactamente pena, si no que es tan intrigante que realmente no puedo...

Me callo con un beso y tapo mis ojos con una mano, con la otra me empujo dulcemente por la espalda guiándome en la entrada.

- Ahora abrirás los ojos y me dirás que te parece.

Me quito la mano de los ojos y los abrí.

Quede maravillada, era hermoso, las paredes tenían perfectos mosaicos de cerámica, era realmente luminosa y moderna, tenia alfombras, un perfecto piano de cola blanco en una esquina de la sala, muchos objetos antiguos y extraños, no hallaba las palabras para describirlo solo podía decir que era hermosa.

- Es, es maravillosa Cristopher.

- Si lo se, digamos que se le da bien esto de acomodar su hogar en torno a sus gustos.

- Vaya que si.

- Anda da un vistazo, te hablare de lo que gustes, conozco bien este lugar.

Paso a paso fui detallando cada parte de su casa, pero algo en especial capto mi atención.

Era una enorme pintura enmarcada en la que salia una pareja hacia aproximadamente treinta años, con la vestimimenta típica de los años 70, estaban sobre un auto la chica llevaba jeans azul claro bastante altos con una camiseta muy casi transparente de color blanco, un cinturón negro y unas zapatillas blancas, el chico al que reconocí como Jeremiah estaba vestido de la misma manera, jeans, camisa y zapatos deportivos, estaban tomados de la mano y en la pintura se observaban con ternura.

- ¿Me hablaras de esto?

- Dije que te hablaría de lo que tu quisieras así que si.

- ¿Ese chico es Jeremiah?

- Si es el.

- ¿Y ella?

- Es una larga historia.

- Tenemos toda la tarde.

- Vale esta bien, pero siéntate.

Nos sentamos en uno de los enormes sofás de cuero beige que estaban en la sala, apoye mi cabeza sobre su pecho mientras comenzaba a contarme.

- Esa pintura es de la década de los 70 en sus inicios, Jeremiah era un chico como cualquier otro de 19 años, disfrutando de sus años de adolescente comenzando a descubrir a las chicas, el alcohol, las fiestas y la gran diversión. No tenia muchos problemas y era simplemente feliz, en el verano de 1969 llego a su pueblo una chica, se mudaba a solas lo cual era extraño pues tenia el aspecto de ser bastante joven, intentó conocerla y se dio cuenta de que ella era realmente distinta a los demás, su piel era unos tonos mas clara que la suya y de por si el ya era pálido, sus ojos eran de un verde muy claro realmente que parecía tener chispas negras, su cuerpo era esbelto y perfecto a pesar de que ella no era muy alta y su cabello de color chocolate era precioso.
Solía ser muy fría con el, notaba que lo trataba por simple cortesía y de mala gana, no la veía junto a nadie siempre estaba sola y al parecer también vivia sola.
Entonces un día ella quiso hablar con el a solas y lo invito a su casa.  Podrás imaginas que por supuesto Jeremiah no iba a dejar pasar semejante oportunidad porque estaba muy interesado en ella, le intrigaba su misteriosa personalidad y se sentía atraído por su extraña belleza ella no era una chica común, era de veras diferente.

-En su casa le contó que ella tenia algo especial que los demás no, que había notado su constante interés en ella y que se estaba enamorando de el, que quería que fueran novios así sin mas porque quería probar que tanto podía llegar a hacer el por ella, Jeremiah no estaba precisamente enamorado era algo mas físico pero no iba a perder la oportunidad de estar con aquella extravagante chica a la que todos veían inalcanzable. Pasaron los meses y  los chicos de su época lo envidiaban, el por supuesto estaba orgulloso de lo que tenia, Aisha era la mejor novia que se podía tener, pero nunca le permitía sobre pasarse con algún beso, no le dejaba dormir con ella o si quiera tocarla durante mucho tiempo, Jeremiah pensaba que era realmente egoísta con respecto a lo que el quería de ella. Una noche en 1970 Aisha llevo a Jeremiah a un bosque, diciéndole que quería que esa noche fuera realmente especial pues ya llevaban un buen tiempo juntos, Jeremiah estaba enamorado al punto de que daba todo por ella. Por supuesto el iba a ese bosque con otras ideas en mente ya sabes, llegaron a un lugar en donde se veía la luna llena por completo y entonces ella lo beso con pasión.

 Un cosquilleo me lleno por completo sentí como se cerraban mis parpados y pude verlo todo.
El bosque oscuro y la luz de la luna llena reflejando a la perfecta chica de cabellos castaños, ella estaba por decirle algo, no sabia si podían verme, no sabia de que rayos de trataba esto que me pasaba, si era un sueño o algo mas pero solo quería ver y escuchar.

- ¿Hasta donde serias capaz de llegar por mi?

- Hasta el fin del mundo.

- Serias capaz de entregarme tu vida con tal de estar conmigo ¿Para Siempre?


- Eso y mas.

- Soy un vampiro Jeremiah, me alimento de la sangre de las personas y este es día es muy especial porque quiero volverte parte de mi, quiero que seamos uno, quiero que seas como yo.

- ¿Que dices? Los vampiros no existen.

- Calla, es solo un juego.

- Oh ya veo, entonces juguemos a lo que tu quieras.

- Quiero que seas como yo Jeremiah, quiero estar contigo para toda la vida, te amo y no quiero que me faltes nunca.

- Prometo que así sera Aisha, pero debes entender que tengo unas necesidades que....

Lo callo besándolo apasionadamente y pude ver como ella ejercía presión sobre su cuerpo al parecer causándole dolor, según sus expresiones parecía ser que ella nunca le había besado de esa manera, el sentía dolor pero lo disfrutaba.

- Aisha eso fue...

- Se que tienes necesidades que atender, pero antes tu vas a satisfacer las mías, siendo como yo, dándome de tu sangre.

- Eres una chica mala, soy tuyo, puedes hacer lo que quieras conmigo.

Entonces ella se abalanzo sobre su cuerpo besando cada parte mientras el lo disfrutaba como nunca.

- ¿Estas listo para unirte a la eternidad junto a mi?

- Por siempre

- Y para siempre.

Ella tomo sus muñecas y las mordió. Jeremiah grito de dolor pero con una mano ella callo rápidamente sus gritos, le golpeo en la cabeza dejándolo inconsciente y procedió a morder su cuello. Tomo un poco de su sangre y luego se echo a reír macabramente mientras le besaba los labios.

- Esta hecho, dentro de unos días seras mio por la eternidad.

Parpadee un par de veces atónita por la escena que acaba de presenciar.

- ¿Lo viste?

- Si, tan bien como tu.

- ¿Has sido tu no es así?

- Si, quería que lo vieras por ti misma.

- Eso fue aterrador.

- Lo se. Ahora ya lo has visto.

- Pues si, su historia es interesante, lo menos que pensé era que ese cuadro tenia que ver con toda su historia.

- Cierto, pero ese cuadro es de cuando ambos eran vampiros.

- ¿Ah si? ¿Que paso después de esa noche?

Me dio un tierno beso en la frente y me tomo entre sus brazos acariciando mi cabello para continuar con la historia.

- Después de unos días Jeremiah dice haber despertado sintiéndose mas renovado y fuerte que nunca, sentía como si tenia un montón de energía que debía liberar, pero también estaba esta terrible sed que lo sofocaba, también yo pase por eso, ella estaba a su lado admirando el gran nuevo ser que había creado, le explico todo poco a poco y por supuesto Jeremiah paso por un par de etapas antes de aceptar lo que era y cuando por fin estaba viviendo relativamente bien siendo mas feliz que nunca con su novia Aisha comenzaron los problemas, fue en 1976 cuando Aisha comenzó a tratarle como si fuese su pertenencia, para todo tenia un motivo de pelea y solo quería que el estuviera siempre junto a ella lo cual le resultaba difícil a él pues solo estaba interesado en la sangre.
Tuvieron enormes discusiones y entonces Jeremiah quiso separarse, era mejor para el estar solo que sentirse preso de algo que lo hacia infeliz, podrás imaginar que como toda una loca Aisha hizo hasta lo imposible por conservarlo a su lado, por suerte él logro escapar, escondiéndose durante una década de ella, años mas tarde se encontraron y ella juro hacer justicia a su abandono, habían acordado estar juntos para siempre y según Jeremiah dice sus palabras fueron algo como "Te di esta nueva, yo te creé, prometimos estar siempre juntos y aunque ahora no estés a mi lado cumplirás tu promesa o morirás"

- Vaya eso es realmente obsesivo.

- Si, da miedo.

- ¿La conoces?

- ¿A Aisha? No, solo se de ella por lo que me cuenta Jeremiah pero jamas la he visto.

- Me daría miedo. ¿Que saben de ella?

- A Jeremiah no le gusta mucho hablar de ese tema pero lo que se es que es un vampiresa poco cuerda que tiene un siglo de vida vampírica, Jeremiah no es su primera obsesión tiende a hacerle lo mismo a cada chico del que se enamora, es peligrosa al punto de que puede llegar a acosar y matar, por suerte él no sabe de ella desde hace doce años y espera que la situación continúe asi porque realmente se encuentra mucho mejor sin ella.

- Me imagino que ahora debe de ser un poco mas loca.

- No me interesa saberlo, puedes estar segura de ello, por ahora solo me interesas tu.

Se acerco lentamente para dejar sus labios a unos milímetros de los míos cuando de un momento a otro Jeremiah apareció frente a nosotros con verdadera cara de espanto.
Cristopher se separo rápidamente pero a la ves siendo dulce de mi para ponerse de pie frente a el.

- ¿Que haces aquí? ¿Ha pasado algo?

- Pasa algo un tanto grave Cristopher.

- Termina de decirlo.

- Es Aisha.

- ¿Que pasa con ella?

- Me encontró.

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Y despues de mil años :( aqui esta el capitulo, dije que comenzaria a ponerse interesante asi que aqui esta, mil disculpas por la tardanza espero que les guste mucho.
Los quiere Steph.